Para que la organización de la actividad sea clara desde el primer contacto, dejamos por escrito algunos puntos que suelen generar dudas. Estas definiciones buscan que el taller se ajuste a lo que tu equipo necesita y que no haya sorpresas en el camino.
Los talleres se diseñan a partir de la cantidad de participantes y del espacio disponible en tu lugar de trabajo. El material de lana merino y los telares manuales se trasladan al sitio que definamos juntos, siempre que cuente con mesas amplias y buena luz natural. En cuanto a los tiempos, la duración mínima de una sesión es de dos horas y media, y el ritmo de trabajo se adapta al nivel del grupo, desde quienes nunca tejieron hasta quienes ya tienen experiencia con el crochet.
La reserva de fecha se confirma con un anticipo, y el saldo se abona al finalizar la jornada. Si el grupo supera las doce personas, coordinamos una segunda sesión para que cada participante reciba la atención necesaria.
Cuando un equipo necesita piezas textiles con identidad propia, el trabajo manual cambia el resultado. No hablamos de producción en serie, sino de piezas que llevan la marca de quien las teje y el cuidado de una materia prima elegida a conciencia.
Trabajamos con hilanderías de Mendoza y la Patagonia. Cada partida tiene trazabilidad, y eso se nota en la suavidad de la prenda y en la historia que podés contar.
No fabricamos stock eterno. Hacemos series cortas que se agotan, lo que convierte cada entrega en una edición limitada para tu equipo o tus clientes.
Adaptamos colores, puntos y formatos a lo que necesitás: mantas para una sala de espera, bufandas para un evento corporativo o amigurumis que representen tu producto.
Usamos cáscaras, raíces y hojas para lograr tonos terracota, verde oliva y crema. El color varía levemente entre lotes, y eso es parte del encanto.
El tejido manual lleva su ritmo. Por eso planificamos juntos el calendario de producción y te avisamos con anticipación si alguna etapa se atrasa.
Si querés ver cómo trabajamos una colección completa para una empresa, contanos qué necesitás y armamos una propuesta con muestras físicas antes de empezar. También podés conocer nuestra forma de trabajo o recorrer los servicios que ofrecemos.
No vendemos tejidos en serie: coordinamos piezas pensadas para el contexto de cada grupo, con tiempos reales de producción y lanas que se consiguen en la región.
Definimos juntos la pieza, el color y la cantidad. Después te confirmamos el avance por etapas, sin mensajes perdidos ni intermediarios.
Trabajamos con hilanderías de Mendoza y teñimos con vegetales de estación. Cada lote conserva su registro de origen, algo que no encontrás en un catálogo importado.
Reforzamos costuras, lavamos la pieza final y verificamos que el tejido mantenga su forma después del primer ciclo de lavado. Esa revisión manual toma tiempo, pero evita devoluciones.
¿Querés ver cómo organizamos una producción para un grupo? Conocé nuestro método de trabajo o revisá las opciones disponibles.