2016
Empecé tejiendo en mi cocina, con un telar prestado y lana que compraba por kilo en el mercado. Las primeras piezas eran bufandas simples, pero ya llevaban la idea de hacer algo duradero.
No se trata solo de comprar una prenda más. Cada pieza sale del telar o del crochet con un proceso que tiene tiempos, decisiones y materiales concretos. Eso se nota en el uso diario y en lo que dura.
La fibra fina mantiene el calor sin generar humedad. Una bufanda o un gorro de esta lana se usa de mañana temprano y sigue siendo cómodo al mediodía.
Cada prenda lleva horas de trabajo manual. Por eso la textura es irregular de un modo que ninguna máquina reproduce, y la pieza tiene una presencia distinta.
Los colores vienen de vegetales y no de químicos agresivos. Con los lavados, el tono se asienta en vez de desteñirse de golpe, y la lana mantiene su suavidad.
La lana se compra a proveedores de la zona y se procesa en el taller. Sabés de dónde viene cada madeja y quién la trabajó, algo difícil de conseguir en una prenda industrial.
Si una prenda se estira, se deshila o necesita un cambio de botones, el taller la recibe y la deja en condiciones. La relación no termina en el mostrador.
Si querés entender cómo se organiza una compra o un encargo, la página de servicios explica los pasos y los plazos de cada tipo de trabajo.
Si estás por empezar un tejido, querés encargar una pieza o necesitás ayuda con un kit, escribinos. Respondemos personalmente, sin intermediarios, y con el mismo cuidado que ponemos en cada prenda.
Para consultas detalladas, pedidos personalizados o seguimiento de un encargo, escribinos a info@lafabriqueauxcocons.com. Respondemos en un plazo de dos días hábiles.
Si preferís hablar directamente, llamanos al +54 9 11 6065 9224. Atendemos de martes a sábado, de 10 a 18, y las consultas sobre talleres suelen resolverse en el momento.
Nos encontrás en Doctor Amadeo Cicchitti, Ciudad de Mendoza. Si querés ver las lanas en persona o coordinar una entrega, escribinos antes para acordar un horario.
Para dudas sobre envíos, tiempos de tejido o cuidados de la lana, revisá primero la sección de preguntas frecuentes. Si no encontrás lo que buscás, escribinos y te respondemos a la brevedad.
Cada etapa del proceso tiene su propio ritmo, y eso se nota en el resultado final.
Empecé tejiendo en mi cocina, con un telar prestado y lana que compraba por kilo en el mercado. Las primeras piezas eran bufandas simples, pero ya llevaban la idea de hacer algo duradero.
El taller se mudó a un local propio en Ciudad de Mendoza. Ahí sumé los talleres presenciales y empecé a trabajar con una tejedora local que me provee lana merino hilada a mano.
Incorporé los tintes naturales de forma estable. Hoy la mayoría de las colecciones usan colores obtenidos de cáscaras de cebolla, nuez y cochinilla, sin anilinas sintéticas.
Lancé los kits de tejido para principiantes con video paso a paso. La idea es que alguien que nunca tocó un crochet pueda terminar su primer gorro en un fin de semana.