La Fabrique Aux Cocons nació como un pequeño emprendimiento de mesa y telar en casa. Con los años, el taller creció sin perder el gesto manual de cada pieza. Estas son las etapas que marcaron el camino.
Cada hito responde a una decisión concreta: sumar un telar nuevo, abrir los talleres al público o empezar a teñir con plantas. Nada de eso fue casual, y todo se nota en la lana.
Empezamos tejiendo bufandas y gorros en un telar de peine, con lana merino comprada a una hilandería de la provincia. Las primeras ventas fueron en ferias de artesanos de Mendoza.
Incorporamos un telar de cuatro marcos que permitió hacer mantas de mayor tamaño y manteles con texturas más complejas. Ese año también comenzamos a experimentar con tintes de cáscara de cebolla y cochinilla.
Ante la demanda de quienes querían aprender, abrimos los primeros talleres presenciales en el taller. Grupos chicos, de cuatro personas, con lana incluida y mucho tiempo para practicar cada punto.
Sumamos amigurumis personalizados por encargo, pensados como regalo para bebés y niños. Cada muñeco se teje con lana suave y se documenta el patrón para poder replicarlo si se pierde o se daña.
Lanzamos kits de tejido con instrucciones paso a paso, madejas de lana local y agujas de madera. La idea es que alguien que nunca tejió pueda terminar su primera bufanda sin frustrarse.
Hoy el taller sigue siendo un espacio de producción lenta: cada prenda lleva su tiempo, y eso es justamente lo que la hace distinta. Si querés conocer más sobre cómo trabajamos, leé nuestra forma de trabajo.
Somos un equipo pequeño de tejedoras y tejedores que aprendió el oficio en familia y lo sigue practicando todos los días. Cada prenda que sale del taller pasa por varias manos: quien elige la lana, quien prepara el tinte, quien teje y quien revisa el acabado. Así trabajamos hace años y así queremos seguir.
No buscamos producir en serie. Preferimos hacer menos piezas, pero que cada una esté bien pensada, con materiales que conocemos y técnicas que dominamos.
Fundadora y tejedora principal
Aprendió telar manual en la casa de su abuela en Mendoza y desde 2012 se dedica a diseñar colecciones de bufandas y mantas. Es quien define los puntos, las texturas y los colores de cada temporada.
Encargado de tintes naturales
Trabaja con cáscaras, raíces y hojas para lograr los tonos terracota y verde oliva que nos caracterizan. Prueba cada receta varias veces antes de usarla en una pieza definitiva.
Especialista en amigurumis y crochet
Diseña los patrones de nuestros muñecos personalizados y coordina los kits para principiantes. Le gusta explicar el paso a paso y que quien empieza sienta que puede lograrlo.
Responsable de los talleres presenciales
Organiza las clases, prepara el material y acompaña a cada participante durante la práctica. Sabe cuándo hay que corregir un punto y cuándo conviene dejar que la persona experimente sola.
La Fabrique Aux Cocons nació en una mesa de cocina con dos agujas, un ovillo de lana merino y la idea de que tejer despacio podía ser también una forma de vivir con más calma. Lo que empezó como piezas para amigos y familiares se convirtió, temporada tras temporada, en un espacio propio donde el telar manual y el crochet conviven con diseños pensados para el uso diario.
El primer encargo importante llegó de un cliente que quería una manta para regalar y pidió que llevara el nombre de su hija bordado en una esquina. Esa atención al detalle definió el rumbo del taller: no se trata de producir más, sino de tejer con intención. Hoy cada colección se planifica con lanas de origen local y tintes naturales, y los amigurumis personalizados siguen siendo el pedido que más nos conecta con quienes buscan un regalo con historia propia.