El respaldo de quienes comparten el oficio

Trabajamos con proveedores de lana local y espacios culturales que sostienen la producción textil consciente. Estas son algunas de las instituciones y talleres con los que colaboramos de forma estable.

Cada vínculo se sostiene en el tiempo por la calidad del material, la puntualidad en la entrega y el respeto por el trabajo artesanal. No sumamos nombres decorativos: solo referencias con las que hay una relación real.

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Lo que cuentan quienes ya tejen con nosotras

Cada pieza que sale del taller lleva una historia de aprendizaje, paciencia y lana bien elegida. Estas son algunas voces de clientas y alumnas que se animaron a probar el telar o el crochet por primera vez.

"Empecé el taller de telar sin saber nada y en tres encuentros ya tenía mi primera bufanda terminada. Lo que más valoro es que te explican por qué se hace cada paso, no solo cómo. La lana merino que usamos es suave de verdad, no pica, y eso cambia todo el resultado."

Valentina R., clienta del taller de telar manual

"Le encargué un amigurumi personalizado para el primer cumpleaños de mi sobrina. Me pidieron una foto de referencia, eligieron juntos los colores y el resultado fue mucho más lindo de lo que imaginaba. Se nota que cada puntada está hecha con cuidado."

Mariana L., pedido de amigurumi personalizado

"Compré el kit para principiantes porque quería aprender crochet en casa. Las instrucciones son claras y los materiales vienen preparados, así que no tenés que adivinar nada. En dos semanas ya tejía mi primera manta chica para el living."

Sofía M., kit de tejido para principiantes

Detrás de cada encargo hay una conversación previa sobre medidas, colores y uso. Así la pieza no solo queda linda, sino que se usa.

Preguntas frecuentes sobre el taller

Antes de empezar un proyecto o sumarte a un taller, suelen aparecer dudas sobre los tiempos, los materiales y el cuidado de las piezas. Acá respondemos las más comunes con la idea de que llegues con todo claro.

¿Cuánto tarda en estar lista una prenda tejida a mano?
Depende de la pieza y de la técnica. Una bufanda en telar puede llevar entre tres y cinco días de trabajo, mientras que una manta grande o un amigurumi con detalles bordados pueden demorar dos semanas o más. Al encargar, te damos una fecha estimada según el diseño y la complejidad, y avisamos si hay demoras por la disponibilidad de lana.
¿Qué tipo de lana usan y de dónde proviene?
Trabajamos principalmente con lana merino de origen local, hilada en pequeños lotes. Para las colecciones de color usamos tintes naturales a base de vegetales y plantas, que dan tonos cálidos y únicos. Si tenés alergia o preferís una fibra específica, lo conversamos antes de empezar y buscamos la alternativa que mejor se adapte.
¿Puedo pedir un diseño personalizado o un amigurumi a medida?
Sí, es parte del trabajo diario del taller. Podés traer una foto, un boceto o simplemente una idea general, y definimos juntos colores, medidas y nivel de detalle. Para amigurumis personalizados, como réplicas de mascotas, pedimos varias fotos de referencia y un adelanto del tamaño deseado para calcular la cantidad de lana.
¿Cómo se cuidan las prendas de lana merino?
La lana merino es resistente y natural, pero necesita cuidados simples. Recomendamos lavar a mano con agua fría y un jabón neutro, sin retorcer, y secar en horizontal sobre una toalla. Evitá la secadora y el sol directo. Cada pieza sale con una etiqueta de instrucciones específicas según el tejido y el tinte usado.
¿Los talleres presenciales incluyen los materiales?
Los talleres para principiantes incluyen el kit completo: lana, agujas o telar según la actividad, y una guía impresa con los puntos que vamos a practicar. Al finalizar, te llevás la pieza terminada y los materiales que usaste. Para niveles avanzados, avisamos con anticipación qué herramientas conviene traer.

Si tu duda no está acá, escribinos por contacto y te respondemos en el día.

Lo que dicen quienes aprendieron a tejer con nosotros

En los talleres presenciales de La Fabrique Aux Cocons, cada persona llega con una idea distinta: una manta para el sofá, un gorro para el invierno, un amigurumi para regalar. Lo que comparten es el primer contacto con la lana merino y la sorpresa de ver cómo una madeja se convierte en una pieza terminada. Estas son algunas de las experiencias que nos dejan los participantes.

"Empecé el taller de telar sin haber tejido nunca. En cuatro encuentros terminé una bufanda con un punto que yo misma elegí. Lo que más valoro es que te explican por qué se hace cada paso, no solo cómo."

"Compré un kit para principiantes y me escribieron un mensaje preguntando si tenía dudas con el primer punto. Ese acompañamiento hace la diferencia cuando estás sola en casa con la lana."

Cada pieza que sale del taller lleva una historia de aprendizaje, y eso es lo que hace que el oficio textil siga teniendo sentido.